Pese a que el dinero forma parte del día a día, a los padres les suele costar. Pero, cuanto antes empecemos a educarlos acerca de su valor, como medio de cambio y no como fin, a gestionarlo de manera inteligente y a promover el ahorro, más preparados estarán para mantener una buena salud financiera cuando sean adultos y ser unos consumidores responsables.

La educación financiera comienza en casa, y mientras antes mejor. Vivimos en una sociedad en que el dinero tiene una presencia significativa en nuestras vidas. Por esta razón tus hijos deben aprender a manejar el dinero de manera responsable. 

Enseñar conceptos básicos de finanzas personales a los hijos es más fácil de lo que parece y los beneficios futuros de hacerlo son enormes para todos los miembros de la familia. Esta guía para padres tiene lo que necesitas para empezar este camino. Los más pequeños de la familia aprenderán a sentar las bases de su bienestar económico en el futuro. Si eres padre, te interesará saber algunas cosas antes de iniciar la aventura con tus hijos.

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5 formas de enseñar a tus hijos a gestionar el dinero

¿POR QUÉ HABLAR DE DINERO EN CASA?

Ya desde los 3 años, los niños empiezan a comprender que con dinero se obtienen cosas, desde juguetes hasta comida. Ven y escuchan a diario a su entorno cercano hablar y comportarse alrededor de temas económicos. En ese momento ellos están aprendiendo. Eso sí, es fundamental que conciban el dinero como un medio y no como un fin. “Que lo vean como una herramienta más y no se forjen creencias erróneas, que les puedan alejar de su bienestar”. Por eso, es buena idea explicarles que el dinero no se hace solo, que el cajero automático no es mágico, que cuesta obtenerlo. Así, la UNICEF recomienda que, a la hora de educar en el ámbito financiero y social, los padres crean un marco práctico, que sea referente de su valor y enseñe buenos hábitos.

Pero hay padres que se niegan a hablar de dinero para no fomentar el consumismo o la compra compulsiva. Sin embargo, para esos fines, cuanto antes les expliquemos el valor del dinero y más sana sea nuestra relación con él, más responsables serán nuestros hijos como consumidores. Alrededor del dinero existen multitud de creencias falsas, sigue siendo tabú y tiene mala prensa. Pero es tan sencillo como aprovechar las experiencias cotidianas en las que ellos están presentes,  por ejemplo, que te acompañen al supermercado, al banco, al cajero

     
  

Cuando los niños viven desprendidos de sus bienes materiales, aprenden el valor real de las cosas, y esa enseñanza la trasmiten de generación en generación fomentando los valores esenciales de la vida.

5 formas de enseñar a tus hijos a gestionar el dinero

Cómo educar a los hijos sobre finanzas personales

Los padres tienen que ser conscientes de la importancia de entregar lecciones de educación financiera a los niños desde que son pequeños. De esto dependerá su tranquilidad para poder administrar correctamente el dinero y enfrentar el futuro de forma más estable y segura.

La realidad es que no todos los colegios e institutos cuentan con profesores capacitados para enseñar temas de educación financiera a sus alumnos, por lo que un gran paso para avanzar, es que los padres ayuden a los más pequeños a comprender más y mejor sobre temas de finanzas desde sus propias casas.

Y recuerda que, mientras más pequeños sean tus hijos, más posibilidades de adaptación y aprendizaje tendrán con los números, especialmente si los padres se dan el tiempo de enseñarles algunas lecciones de finanzas personales para niños que explicaremos a continuación.

Consejos de finanzas personales para tus hijos que cambiarán su futuro

El dinero está presente en casi todas las actividades que realizamos día a día, y los niños consumen cada vez más por la publicidad y los medios de comunicación, por lo que es importante educarlos financieramente para que sean consumidores responsables, enseñándoles la importancia de gestionar y ahorrar su dinero.

  1. DAR EJEMPLOS. Si eres de las personas que gasta y gasta sin límites, difícilmente tus hijos van a tomar en cuenta tus consejos, porque los niños suelen seguir el ejemplo de sus padres. Enséñales que no deben comprar cosas por impulso. Haz que se formulen la siguiente pregunta antes de hacer una compra compulsiva ¿Realmente lo necesitas? De este modo, pondrás en práctica enseñanzas sobre presupuesto personal, ahorro y control de gastos. La clave de esto es que los niños entiendan que a veces hay que esperar para adquirir algo por mucho que se quiera, porque existen prioridades.
  2. LOS CAJEROS AUTOMÁTICOS NO HACEN MAGIA. Otro punto relevante, especialmente cuando los niños son más pequeños, es explicarles de dónde proviene el dinero. Seguro te ha pasado que al ir caminando con tu hijo, quiere que le compres algo y debes pasar a sacar dinero a algún cajero automático. Es entonces cuando ellos asocian que esa caja mágica es la responsable de cumplir sus deseos.
    Por lo mismo, es importante explicarles que son los padres quienes trabajan muchas horas al día, y que, gracias a ese sacrificio, pueden sacar dinero de ese cajero, pero siempre de forma limitada, ya que existen otros gastos grandes que hacer, como pagar el alquiler, la luz, el agua, etc.
    Un buen consejo es explicarles con dibujos para que entiendan didácticamente de dónde proviene el dinero..
  3. PAGA: CUÁNDO Y CUÁNTO. La paga es una de las primeras tomas de contacto con un dinero propio. Conviene recordarles que deben gestionarlo de tal manera que les alcance hasta la próxima. El objetivo de la paga es educativo: hacer un uso adecuado del dinero y ganar responsabilidad. Aunque más que la edad, depende la madurez del niño, un buen momento para empezar es a los 6 o 7 años. A los más pequeños, se les puede dar algunas monedas. A medida que van creciendo, adjudicarles un dinero semanal (en monedas o billetes pequeños para controlar mejor el gasto). A los adolescentes, una paga mensual. También pueden tener una tarjeta de pre-pago, siempre y cuando sea de débito y sean capaces de organizar sus gastos y ahorrar.
    Sin embargo, existen otras alternativas distintas a la paga, como por ejemplo, darles una cantidad fija de dinero una vez a la semana para que sean más conscientes al momento de gastarlo y no hacerlo de una sola vez.
    Los padres deben recordar que el objetivo de entregar cierta cantidad de dinero a sus hijos es para enseñarles sobre la importancia de gestionarlo correctamente, y no simplemente hacerlo por compromiso, por sus buenas notas o premios.
  4. FOMENTAR EL HÁBITO DEL AHORRO. Un buen consejo es enseñar a ahorrar a los hijos, pero mayor será su entusiasmo, si se establecen metas.
    Por ejemplo, tu hijo tiene menos de 10 años y quiere comprarse un juguete, lo que puedes hacer es comprarle una alcancía para que guarde ahí su dinero y cuando ya tenga el 50% ahorrado, tú lo ayudes con el resto.
    De este modo, se sentirá más atraído en adquirir el hábito de ahorrar, ya que va a entender desde pequeño que si no ahorra, será muy difícil conseguir sus metas a largo plazo.

    Uno de los pilares más importantes de la educación financiera es aprender a ahorrar. La pandemia ha sido un buen momento para explicar a los niños que los imprevistos suceden y es importante tener un fondo de emergencia. Los chicos deben crecer con una percepción positiva del ahorro. Por otro lado, el ahorro es una forma de cumplir también con nuestros sueños y metas, por eso debemos ahorrar con un objetivo. No se trata de acumular sin sentido, eso sí. Ellos están creciendo en un mundo basado en el consumo, con una publicidad dirigida a que compren sin parar. Más que nunca es necesario que aprendan hábitos de consumo adecuados, que no se acostumbren al crédito ni se endeuden, sino que ahorren (e inviertan), porque les dará más calidad de vida y bienestar personal:

    • Para aprender a ahorrar, los chicos deben contar con algo de dinero. La paga es un buen vehículo.
    • Es muy importante que crezcan con una percepción positiva del ahorro. Para explicarlo, les podemos decir que es lo que hará que consigan sus metas. El esfuerzo de no gastar hoy, dará sus frutos mañana, ya que podrán comprar o invertir en aquello que desean pero que tiene un precio más alto. Además, el ahorro es un colchoncito que nos salvará en caso de imprevistos.
    • Trabaja las metas del ahorro. Sus objetivos deben ser concretos, alcanzables y algo por lo que les valga la pena esperar. Ver que sus huchas se llenan sin una meta determinada, puede ponerlos nerviosos posteriormente, a la hora de gastar su dinero. Al principio, los plazos pueden ser breves (15 o 20 días); con el tiempo, se irán convirtiendo en grandes ahorradores.
    • Ayúdales a que destinen una cantidad fija al ahorro. Que sea lo primero al recibir la paga o su ingreso. Y, después, gastar y no al revés. Tampoco dejar para el ahorro lo que le sobre al final del mes. Diseñar un pequeño presupuesto es útil para registrar sus ingresos y saber cuánto ahorrar.

FORMAR CONSUMIDORES RESPONSABLES

La base esencial que deberán aprender los hijos es que el consumo responsable requiere pensar antes de comprar. Antes de preguntarnos si nuestro hijo es consumista o materialista, es importante observarnos a nosotros mismos y pensar qué mensaje transmitimos. Enseñándoles consumo responsable les ayudamos a gastar de manera inteligente y pausada, habilidades para la toma de decisiones y les inculcamos valores de solidaridad, paciencia, sostenibilidad, respeto por el medio ambiente, aprenden a reciclar, a reutilizar…

Lo primero es que busquen en diferentes tiendas y comparen precios, teniendo clara la diferencia entre lo que quieren y lo que necesitan. Una buena estrategia es no darles todo lo que piden, sino animarles a ahorrar. Y si les quieres ayudar un poquito en su objetivo, establece una lista con pequeños trabajos domésticos como lavar el coche o limpiar los cristales con los que pueden ganar una pequeña remuneración. No les pagues, eso sí, por obligaciones habituales como hacer su cama, poner la mesa o hacer los deberes. Quien aprende desde pequeño a generar sus propios recursos, conseguirá más fácilmente un éxito financiero. Tendrán que enfrentarse a todas las tentaciones publicitarias y a las compras por impulso, así que es mejor enseñarles a identificar todos estos gastos innecesarios para convertirlos en ahorro. Pero ellos quienes deciden; los padres solo les ayudan. Por último, es importante recordarles que no todo lo que importa cuesta dinero.

Premios ¿si o no? Algunas familias premian con dinero cuando un niño responde a las expectativas o hace algo bien, aprueba el curso… Estos reconocimientos monetarios deben ser idealmente atemporales y excepcionales, son muy aconsejables.

1 Comentario

  • Adelaida Andeme

    18 de marzo de 2022

    Muchas gracias por compartir el contenido, me hacía mucha falta leer unos consejos iguales. Si siguen compartiendo contenidos de éste tipo sería de mucho interés y ayuda para gente que necesitamos entender alguna cosas básicas. Gracias de nuevo.

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